Pues eso, que estamos que lo tiramos. Y aunque escondamos la mano recogemos lo tirado con ligereza, casi casi (pero no del todo) antes de que el guante caiga al suelo. Y, en definitiva, aquí estoy escribiendo.

Pequeña resaca. No de esas grandes y abrumadoras resacas que anulan totalmente tu capacidad cognitiva. Una resaca (preveo que la primera de muchas en este humilde espacio virtual) modesta y coqueta, que anula totalmente todo lo demás.. Excepto una cosa: yo quiero escribir.

Y escribo.

Pero ¿de qué escribo? Ya sé. Es el momento de contar lo de los bares mostoleños. Algo inexplicable, realmente. Es decir, ¿para qué cojones montas un bar si no te parece bien que la gente baile y se divierta? Incluso en el escenario. Especialmente en el escenario.

Y si de todas maneras no te mola, pues ¡coño! Dilo y ya está, pero los gritos sobraban, tronco. Es casi tan estúpido como la escena que montaron en la versión alcorconita del mismo bar cuando me gritaron e insultaron por no haber pagado la copa que ¡estaba pagando! ¡De dónde coño sacan a esta gente!

Al menos hubo MILF's i.e. Mostoleñas I'd Like to Fuck. Pero, la verdad, dejaban algo que desear; así que al final hubo más pampaneo que croqueteo (Pampaneo: dícese de la actividad de salir y alternar en demasía. Croqueteo: pregúntese a la Bruja.) Pero pampaneo divertido, al menos a mi me lo pareció.

Incursiones furtivas en el agua. Y delitos en general. Algo de eso hubo también. Y una "fiesta de tíos" con muslos, con tías (tía en realidad) ¡pero sin putas y/o strippers! ¡Eh! Que nos conocemos, y ya sé que habíais empezado a salivar.

Sí realmente soy un idiota. Soy un imbécil, un mentiroso: la única cosa cierta que os he contado es lo de las pollas. Y ya veis: ¡Ni siquiera os lo he contado!

¡Eh! Hoy hay Baloncesto!

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Dadá writes back!